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domingo, 8 de noviembre de 2015

Hay una palabra que siempre confundo
un número que suelo olvidar
un barco frente a mi balcón anclado siempre
un capullo que no florece
un dolor indescifrable
una pesadilla que se camufla de sueño.

Y de tanto que todo persiste,
encuentro que cuando recuerdo el número me alegro tanto
y que equivoco siempre la palabra pero no el sentido.
Me pregunto si el barco siempre será el mismo
me pregunto si ese capullo será capullo o será flor
me olvido del dolor
me olvido de las pesadillas.

Quizás para eso esté el barco, para llevarse todo lo que debo abandonar.
Y entonces recordaré todo lo que se fue.



jueves, 1 de enero de 2015

Soy una aprendiz

La gente habla del eterno estudiante como aquél que no puede terminar una carrera, cursa pocas materias, aprueba menos, pero continúa, quizás nunca se reciba. Eterno estudiante.

Yo soy una eterna aprendiz, amo aprender, amo estudiar, amo crecer sobre todo luego de perder. Aprendo pocas cosas a la vez, casi siempre repruebo, fallo, me frustro hasta que eventualmente final y dolorosamente aprendo. Nunca me voy a recibir. Soy una eterna aprendiz.

Nunca llega el momento del diploma. Cada paso adelante es sólo para que llegue un nuevo desafío. Hay momentos en que sentimos no tener la energía para continuar, pero luego llega.

Si nos vemos como un producto no acabado podemos seguir retocándonos, mejorándonos hacia lo que deseamos. Y si no sabemos lo que queremos, al menos intentemos saber quiénes somos, porque ahí está la clave. Aprender a ser mejores y más auténticas versiones de nosotros mismos.

Quizás esté grande. Por si no me había dado cuenta, ya no soy esa nena boludita y confiada que aún vive dentro mío, aunque amordazada por una anteojuda caracúlica que la fulmina con la mirada desorbitada.

Siento que es la libertad a la que siempre aspiro la que me lleva por caminos más inseguros que me conducen a aprendizajes todo terreno.

A veces esa libertad no despierta simpatía. Y si ese es el precio, mejor que me acostumbre a que me rechacen, porque continuaré rompiendo mis cadenas. Rompiendo las bolas también, aunque intentaré que no sea demasiado. Esa será otra cosa para aprender.

Arranca una nueva vuelta al sol. ¡Buen viaje!