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jueves, 29 de mayo de 2008

Margaritas

Espero pasar el tiempo
en que pinte tu mandala,
en que deshoje las margaritas.

Aunque el mandala esté en el aire
y las margaritas ya hayan gritado mi destino.

domingo, 11 de mayo de 2008

La dama guardada


Regaba sus geranios.
Era bella, y el tiempo había pasado.

Yo conducía.

Y aunque quise, no pude
guardarla como hubiera querido
junto con otras cosas guardar.

El verde, las bocinas de los taxis
y tu preocupación
precipitaron mi disparo. No ocurrió.

Hoy paso, pero el balcón está vacío.
Los geranios florecidos,
la dama guardada.

Hoy paso, sigo conduciendo.
y me persiguen los fantasmas.

martes, 6 de mayo de 2008

Serás el mundo

El mundo es una tela en blanco. Es lo que vos quieras.
El mundo será lo que pintes en ella,
y la vestimenta que hagas con ella para vos.
Será tu visión y será lo que cubra tu cuerpo.

Para el ojo que vea el cuerpo, serás el mundo.

viernes, 2 de mayo de 2008

No pude tocar el picaporte

No pude tocar el picaporte
que solía girar antes de tocar el timbre.

No pude tocar la reja de la puerta donde solía estar yo
ni la ventana desde donde solía oírte.

No pude volver

porque no quiero seguir viajando en el tiempo.

Tu nombre sigue en el portero.
Quien me vea
pensará que sigo rondando.

Sigo añorando tus sonidos, tus palabras, tus manos.

La vida siempre me lleva y me trae,
y hoy todo me trajo hasta vos:
el recuerdo de un momento lejano
un café
y tu casa.

Una cadena de situaciones
imprevistas.

Pienso en vos y
pienso que eslabonaste esa cadena
sólo porque me previste deteniéndome otra vez
frente al número 668,

donde sea que estés.

Un charco

Tu pasión no es de fuego, es de agua.
Es de río que corre.
Desborda tu cuerpo, viaja libre.
Es de lago sin costa.
Se hace eterna, nunca termina,
y cuanto más se extiende,
sobre lechos que nunca conoceré,
es menos honda, es menos agua para dar.
Es más charco de lluvia
en una vereda cualquiera.

Lamadrid

Aunque haya pasado
el tiempo, la duda, lo nuevo.

Aunque seas común y silvestre.

Siempre serás
una pregunta
una historia
un camino hacia un lugar.

Siempre serás
los árboles a oscuras testigos del principio.

Tu túnel me devolverá siempre
a ese miércoles de septiembre
ese miércoles de risa y deseo
de llovizna suave
brisa fresca.

Será el celador del recuerdo
del relato sobre las letras de luces
las letras de hierro
las letras que no estaban.

Por suerte.

Y volveré a recorrer la sombra de los testigos
sin planes de hacerlo.

Volveré a tu túnel del tiempo
cuando me llames
cuando un desvío
me encuentre doblándote una esquina.

Guiada por el fuego,
el azar,
el infortunio y la esperanza.

Los de siempre,
los que siempre me llevan
de uno a otro

rebotando indeseada

para terminar en vos.

Un gato

Guarida, ecos,
pasos que resuenan,
camino oscuro y mío.

Será el paso número mil
que sueña ser el primero, una vez más.

Veo luces cercanas y lejanas,
luces tan mías que decido regalarlas
a la noche, al aire.

Te levanto,
decido llevarte conmigo
me gusta tu calor tímido.
Pero luego deseo soltarte, quizás así me puedas ver.

Adviertes mis círculos, mi camino perdido.
Vuelas.

Veo en la oscuridad.
Soy gato.

Soy criatura que recorre y punto,
que pasa entre la gente
que polariza el mundo con un signo más
o con un signo por.

Siempre supe que no estoy solo.
Pero jamás lo diré.
Jamás confesaré.
Que siempre vi.
Que siempre supe todo.

La noche es mi aliada,
mi coartada.

Cuando aparezca el sol
la función habrá terminado.
Estaré amnésico de mi supernaturalidad.
Transitoriamente.

La oscuridad me devolverá a mi camino,
a mi guarida fantasma
a donde todos van sin saber que yo los llevo
y sin ver que yo los miro.