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viernes, 18 de marzo de 2016

Bajá

Bajá, bajá de las alturas.
Descendé a las profundidades menos visitadas, menos buscadas, más olvidadas.
Bien al fondo, hundido, escondido estás vos.
Y si cuando llegás al fondo no te encontrás, entonces agarrá la pala y cavá, cavá bien profundo
llorá.
En la más grande oscuridad, en la más grande soledad
sólo allí te vas a encontrar.
Y cuando subas, de un salto magnífico hacia alturas que nunca antes alcanzaste
todos conocerán por fin quién sos.
Pero luego, recordá
no te quedes mucho tiempo, bajá.

jueves, 17 de marzo de 2016

Expreso

En mi travesía por aquellas tierras olvidadas tomo un extraño vehículo que transportaba la gente entre diferentes comunidades. Al llegar al punto en el que todos subían, advierto un manto de tierra sobre su chapa gastada y las ventanas con las cortinas corridas. Intento descifrar su destino, pero es ilegible.

Con dudas, pregunto si es el que debía tomar. Hablo con claridad como para que los locales me comprendan. Un par de personas se quedan mirándome fijamente sin decir palabra. Ninguno entre todos los que suben lentamente y pagan su boleto al conductor emite sonido. Alguien asiente con la cabeza y señalando con el dedo hacia una escritura tapada por la mugre me indica que tiene aire acondicionado.

Al ascender, casi última en la fila, el gran vehículo arranca estrepitosamente la marcha, zangoloteándose entre los pozos del viejo camino, y echándonos a los que estamos parados en la escalera hacia un lado y otro. Mientras acelera, un pasajero corriendo a la par de la bestia móvil alcanza a subirse tomándose fuertemente de la baranda de la puerta, mientras apoya un pie en el escalón y otro continúa en el aire, al ritmo de la vieja carcaza.

Ya en mi asiento, el vaivén se acrecienta a medida que esquivamos bicicletas, motos, gente caminando en la calle. Las cortinas están completamente corridas porque están cosidas en la baranda superior de las ventanas. Algunos las abren, porque el aire acondicionado no funciona, y al hacerlo el viento y la tierra embolsa en la cortina, azotando a los pasajeros sentados contra las ventanas.

Los aromas son de los más variados, dulce, picante, sudor fuerte, perfume barato ocasionalmente. El ruido del andar del viejo ómnibus sólo es superado por algún llanto de algún bebé que ninguna madre intenta acallar. Las conversaciones en dialectos incomprensibles aparecen en el horizonte sonoro entre las frenadas y el quejar de mis tripas, que amenazan con lanzar su jugoso contenido en sentido ascendente.

La tierra entra por ventanas y puertas abiertas, cubriendo los asientos vacíos, que estimulan la creatividad de algún niño que dibuja sobre ellos en la tierra, mira su dedo lleno de tierra al finalizar y luego se saca los mocos.

Finalmente creo llegar a destino, pero no tengo fuerzas para consultar a nadie. Debo bajarme de este carromato infernal del tercer mundo.

Presiono el timbre de la puerta del fondo, pero la estridencia de las chapas y el motor impiden cerciorarme que haya sonado. Al acercarnos a la parada y notar que el chofer no disminuye la marcha, lo presiono con más fuerza. No funciona, me riñe alguien. Tengo que gritarle al chofer que se detenga, de otro modo no sabrá que debo descender.

Al bajar la escalera gastada, un tsunami de tierra me inunda. Tambaleo al pisar tierra firme. El vehículo tercermundista se aleja a toda marcha.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Hay una palabra que siempre confundo
un número que suelo olvidar
un barco frente a mi balcón anclado siempre
un capullo que no florece
un dolor indescifrable
una pesadilla que se camufla de sueño.

Y de tanto que todo persiste,
encuentro que cuando recuerdo el número me alegro tanto
y que equivoco siempre la palabra pero no el sentido.
Me pregunto si el barco siempre será el mismo
me pregunto si ese capullo será capullo o será flor
me olvido del dolor
me olvido de las pesadillas.

Quizás para eso esté el barco, para llevarse todo lo que debo abandonar.
Y entonces recordaré todo lo que se fue.



jueves, 1 de enero de 2015

Soy una aprendiz

La gente habla del eterno estudiante como aquél que no puede terminar una carrera, cursa pocas materias, aprueba menos, pero continúa, quizás nunca se reciba. Eterno estudiante.

Yo soy una eterna aprendiz, amo aprender, amo estudiar, amo crecer sobre todo luego de perder. Aprendo pocas cosas a la vez, casi siempre repruebo, fallo, me frustro hasta que eventualmente final y dolorosamente aprendo. Nunca me voy a recibir. Soy una eterna aprendiz.

Nunca llega el momento del diploma. Cada paso adelante es sólo para que llegue un nuevo desafío. Hay momentos en que sentimos no tener la energía para continuar, pero luego llega.

Si nos vemos como un producto no acabado podemos seguir retocándonos, mejorándonos hacia lo que deseamos. Y si no sabemos lo que queremos, al menos intentemos saber quiénes somos, porque ahí está la clave. Aprender a ser mejores y más auténticas versiones de nosotros mismos.

Quizás esté grande. Por si no me había dado cuenta, ya no soy esa nena boludita y confiada que aún vive dentro mío, aunque amordazada por una anteojuda caracúlica que la fulmina con la mirada desorbitada.

Siento que es la libertad a la que siempre aspiro la que me lleva por caminos más inseguros que me conducen a aprendizajes todo terreno.

A veces esa libertad no despierta simpatía. Y si ese es el precio, mejor que me acostumbre a que me rechacen, porque continuaré rompiendo mis cadenas. Rompiendo las bolas también, aunque intentaré que no sea demasiado. Esa será otra cosa para aprender.

Arranca una nueva vuelta al sol. ¡Buen viaje!


jueves, 9 de octubre de 2014

Felipe a las 17 y 17.

Feli es un flaco que nació gordo chancho. Un rubio nacido morochazo.

Vino al mundo para enseñarme que no confíe en las certezas y para metamorfosearse cuando se le dé la gana. Ya entendí que siempre será así.

Un día a principios de 2009 anunció que sabía leer, y desde entonces sus ojitos son como una locomotora sin frenos en bajada, recorriendo cada vez más kilómetros de letra impresa cada vez más rápidamente.

De tanto en tanto, usualmente luego de algún cagadón histórico, me lanza esas miradas de comprensión profunda de su ser y de la necesidad de autocontrol, esa necesidad más mía que suya en la que me obstino en que trabaje. 

En esos momentos, cuando su inteligencia descomunal se asoma totalmente desnuda, luego de haber puesto mi amor de madre en jaque porque me llevó al límite de no soportarlo más, no puedo evitar sorprenderme, esperanzarme, confiar en él, admirarlo, volver a amarlo. 

Criarlo es un desafío. Me pone en una ruleta rusa emocional en la cual en un momento lo amo y en otro lo quiero matar. Me avergüenza cuando hiere y me llena de orgullo cuando crea. 

Su creatividad va conquistando las artes de a una, y un día, luego que acabe con todas, se inventará una nueva.

Tengo que trabajar en reírme más con él, retarlo menos, disfrutarlo más, bailar más sus canciones locas, o al menos intentar seguir su coreografía.

Me cansé de retar, castigar, disciplinar, me cansé de la mamá de acero. Nada puede ser más importante que darle mi ejemplo.

Tengo un hijo artista y lo voy disfrutar. 

ok?





viernes, 19 de septiembre de 2014

Qué traje del viaje

Foto Vicente Maidana | vmfotos.com
Esta mañana abrí la valija.

Una estampida de mariposas amarillas y blancas me acarició violentamente el rostro y voló fuera por la ventana de mi dormitorio por el que entraba el sonido del voceo de un comprador de cosas viejas.

Al volver a la valija, un cangrejo azul se asomaba entre los pliegues de un pareo violeta con espejitos, desapareciendo contra el malecón de la valija y ahogándose en el mar bravo del piso del dormitorio.

Las olas comenzaron a subir estrepitosamente en una canción con manos con pulseras y rulos enredados. Hurgando, encontré el ron, el café, los magnetos, los sombreros, pero algunas muñecas no sobrevivieron.

Pegué los pedazos pero quedaron marcas imposibles de camuflar. Como todas las marcas.

Cerré la ventana, ya el comprador de cosas viejas se había ido, pero la bandada de mariposas continuaba dando vueltas.
Yo creía que sólo vivían un día, pero no estas. Estas no.

Si me preguntan qué traje, les diré que todo lo que traje no lo puse en la valija.

Traje el sueño hecho vida, la risa escuchada bajo el agua, el sol tapado por una nube mientras flotaba en Bayahibe, el dolor en las piernas del caminar hacia arriba y hacia abajo por las calles desafiantes de Santo Domingo, una voz de soprano de todos colores con letra de carne y sexo, la sal del sudor barrido por el temporal, las zapatillas mojadas, las tardes de vikingos, la medianoche del cibao en ruta, la biopic que no grabé, el concierto de guitarra sólo para mi, las charlas mudas, las charlas susurrantes, las charlas volcánicas.

Traje lo mejor que hay que traer, eso de ninguna manera entra en una valija. Y si entrara jamás lo llevaría en algo tan lejano a mi corazón.

sábado, 2 de agosto de 2014

Mi niña no es una princesa.


Mi niña no es una princesa.

Es una diplomática única en el mundo porque su guía es la dulzura y su sello la humildad. Habla con seguridad y delicadeza, escucha con atención, ama los silencios. Largos silencios llenos de ideas que ella sola conoce.

Es una viajera tranquila del mar que le toca navegar. Dirige su barco pacíficamente en todas las condiciones climáticas y de a poco va hacia el lugar donde desea.

Mi niña es docente con el ejemplo, al menos para su madre. Enfrenta las frustraciones con un poco de dolor y mucha fortaleza. Espera su turno, no se impacienta. Su risa contagia. Por varios minutos.

Suele hacer su cama, ordenar su ropa y ayudar en la cocina. No pide que le compren cosas y agradece los regalos más sencillos como si fueran lo mejor del mundo. Mi niña es lo más alejado a una princesa.

Estoy segura que está aquí para embellecer, echar luz sobre su mundo. Yo tengo la suerte de que sea parte del mío.



martes, 29 de julio de 2014

Último segundo

Creo que pensaste en mi hermano Nacho.
En una ráfaga creo que pensaste en todos
pero Nacho no sólo era tu orgullo, es un sanador como papá y como vos.

Minutos antes Nacho te había contado algo de la facultad,
por eso creo que en el último segundo fue en él
en quien pensaste.

Te googleé y no estabas.
Muchos con tu mismo nombre
nadie como vos.

No hay día de mi vida en el que no te piense y no te ame
como loca, como a nadie.

domingo, 25 de mayo de 2014

Es invierno

Ocasionalmente salgo al balcón de mi escritorio. Usualmente, cuando la señal del celular es débil. Como hoy.
El palo borracho con copa frondosa, lleno de flores, ramas peladas, repleto de yemas.
Contra la pared la ampelopsis verde, oscura, clara, colorada, sólo nervaduras y ni una hoja.
Cada vez que salgo por la ventana tengo un haiku.
Hoy salí y era invierno.

sábado, 8 de marzo de 2014

Inflorescencia


Inflorescencia es un video arte inspirado en una obra homónima de Rodrigo Franco.
La idea es mostrar la belleza particular de una mujer y las marcas que deja en otra.

Decidimos mantener el mismo título que la obra de Rodrigo ya que queremos con esto dar a entender que nuestra independencia no es tal, sino que sólo somos inflorescencias de otra relación.

Feliz día a las mujeres en su día, esperamos que lo disfruten.

Poema: Mariu Moreno
Música: Rodrigo Franco
Locución: Mariana Morales
Agradecimientos: Sara, Pochi, Oli, Rita, Male, Bertha, Juanita, Corina, Mariela, Amelia, Laura, Andrea, Paulina, Veve, Alejandra, Claudia, María del Mar, Sonia, Graciela, Rosita.

Bella

Quizás sea tu piel, 
ese relieve sencillo 
que la mirada o las palabras 
no conocen como mis manos y mi nariz.  
Nada más tuyo y nada más mío 
que el aroma que recuerdo de tu piel.

O tu voz audaz, 
hormonal, dormida, temblorosa;
tu carcajada en un eco infinito mientras viva, 
desde los instantes más lejanos en mi memoria.

Yo creo que es tu mirada, 
ese puente entre las dos; 
etéreo, poderoso. 
Es tu mirada 
la que me nombra amiga, 
la que me coronó abuela, hija. 

Aunque también tus besos 
me proclamaron nieta, hermana; 
tus abrazos me aclaman como tu compañera;  
todo tu ser me concibe como tu madre.

Llevo el aroma de tu aliento, 
del pan quemado, la carne al horno, 
el perfume de siempre, el yogur del mediodía, el gato.
Te llevo en una canción estridente y susurrante,
te toco cada día contra el aire, 
en medio del tráfico, sobre el césped.
Y tus palabras son inflorescencias de tus labios, 
perennes a contrasol o bajo la lluvia.

Gracias nena:
yo soy si vos sos.
 
Gracias, mujer bella.

domingo, 19 de enero de 2014

Luna ansiosa.
La curiosidad gana:
preferís no brillar y espiar al día.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Ahora

Ahora es tu momento
pero ahora no es ya
también es ayer y es mañana.
Es dentro de unos años y hace un tiempo.
Mientras estés despierto es ahora.

Tu momento de ser vos auténtico -mostrame quién sos.
Mirate.
Momento de flotar, concebir, dar otra vez, repensar.
No dejes de estar despierto, repensate.

Ahora es el tiempo. ¿qué vale más que eso?
Sos el autor, el constructor de tu momento, de tu realidad.
La que te rodea con sus colores,
la que veo en tus ojos.

Tu tiempo es también el mío y ahora es nuestra realidad.
Los segundos son soldados de un ejército imbatible
salvo por el discernimiento del momento presente,

ese instante inacabable que comienza y termina ahora.

lunes, 11 de noviembre de 2013

jueves, 24 de octubre de 2013

Te fuiste al carajo.

No fue suficiente con setiembre, ahora vino otubre.
Es para largar la toballa, tomarse un güisqui y asín que pase el tiempo, mucho mejor que perderlo por ejemplo ordenando la pila de cederrones del escritorio. Vaya uno a saber qué tienen adentro.
Son como almóndigas con sorpresas. Una mordida, y zas, te encontrás con algo más que carne, una alverja quizás.

Vivo en un sétimo piso y nunca vi a un murciégalo enredarse en el cabello, pero si salgo al balcón de noche, me cubro la cabeza con las manos, por las dudas. 

miércoles, 16 de octubre de 2013

P. N. Sorongueti

El Parque Nacional Sorongueti es un área de proporciones exorbitantes ubicado en un territorio variable y creciente del país.
Es famoso por las migraciones anuales de cagandúes. Las cinco grandes bestias del parque son el ledrón, el forro, el elechanta, el soberbisonte negrero y la sanguijuela. El parque también es hogar de hienas, aves rapaces y carroñeras.

Cerca del parque se encuentra la famosa Garganta de la Mala Leche, donde se han encontrado fósiles de la edad de piedra de naboletis de cuero forreado, chorlitos y monos cara de boludo.

Vida Salvaje

Además de la migración de los cagandúes, el parque es conocido por su fauna feroz formada por los mencionados cinco grandes, usualmente referidos como los Reverendos HDP, por sus siglas en latín.

Estos son:

Ledrón: se cree que Sorongueti tenga la más grande población de ledrones de Argentina y del mundo en parte debido a la gran cantidad de chorlitos que les sirven de presa. Son la especie más popular del parque. Son fanfarrones y escurridizos.

Forro: estos predadores son frecuentemente avistados en la región de Sierra de los Cagadores, pero existen en todo el parque nacional y su población actual está esparcida de modo descontrolado. Suelen dejar un rastro con los desechos de sus presas durante las migraciones, ya que sólo toman una parte de ellas y abandonan el resto.

Elechanta: las manadas se reproducen en condiciones óptimas. A pesar de su aspecto inofensivo son grandes depredadores de naboletis de cuero forreado. Son charlatanes y embaucadores.

Soberbisonte negrero: son encontrados próximos a las cuevas de los ledrones, en el centro del parque. No viven en manada, conviven con las sanguijuelas y se alimentan de chorlitos y monos cara de boludo que se acercan a ellos engañados, creyendo que les compartirán su alimento.

Sanguijuela: convive con los soberbisontes y es parasitaria de forros, elechantas y ledrones. En la actualidad es una plaga.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Salgo al balcón.
Tres pajaritos duermen en un cable de luz
bajo la luna
-una delgada uña cortada
sola en el cielo.
Algunos pocos cantan, y no hay más sonidos.
Huelo frío, me recuerda cuándo estoy.
Huelo humo, dónde estoy.
Entro.

¿quién más habrá despertado también?

sábado, 31 de agosto de 2013

Algunos no crecen y otros crecen demasiado

Hay gente que no crece. Hay otros que sí, aunque no siempre sea evidente.

Los que no crecen no tienen luz suficiente, viven porque tienen tierra, abono y agua, pero tristemente, sin colorido ni proyección ni aspiración a buscar el sol.

Otros crecen pero son enanos a fuerza de resistirse al abono, agua y tierra que los reta a extender sus ramas, sus raíces.

¿Para qué quiero ramas, para qué quiero raíces?

¿Quién puede querer raíces cuando las raíces sólo le impiden continuar?

Te aseguro que hay una tropilla de bonsáis aventureros que sabrán comprender lo que digo. Los más enraizados podrán criticarles, pero apuesto a que muchos de ellos desearían una buena podada y echarse a andar.

Algunos pueden crecer tanto que matan al resto.


¿Acaso no es un arte mantenerse pequeño?

viernes, 30 de agosto de 2013

Minimicé el momento
ensoberbecí mi memoria

y el poema se fue.

domingo, 18 de agosto de 2013

Muere el día tras las islas-
el caballo bebe el río indiferente
coloreado de sol y ya no.

martes, 13 de agosto de 2013

Hay gente que no se baña

Hay gente que no se baña, cualquiera sea la estación del baño. A esta altura del partido empiezo a creer que es algo cultural, porque no me refiero a la gente sin techo que vive en la calle, los perdidos mentales, por la causa que fuere.

Me refiero a la gente vestida como yo en el ómnibus un martes a las 15 hs, en el tren una mañana cualquiera, mirando los productos en la góndola de los lácteos, haciendo fila para renovar el carnet de conducir.

Cebolla, grasa de vaca, ácido y dulce, en una mezcla de agrio y rancio brotando de la piel.

Más allá de los problemas de salud y piel que no quiero si quiera imaginar, porque se retuerce la nariz de solo pensarlo, no creo que sea el peor defecto que una persona pueda tener. Quizás el maloliente sentado detrás de mí en este momento sea un marido esforzado, un padre tierno, un amigo que alivia las penas. O la hedionda del asiento de al lado sea una joven servicial y cálida que ofrece su tiempo desinteresadamente a curar niños enfermos.


La verdad no sé quién es el oloroso, porque el vaho es tan globalizado que me embriaga y mis párpados caen, me resulta imposible no dormirme, pensando en que quizás el olor venga de mi asiento, que tomé hace un instante, y que el desgraciado mugriento que acaba de descender y dejarme el lugar me esté haciendo quedar a mí como la fétida compañera de viaje.

domingo, 30 de junio de 2013

Ya no viajamos juntos

No viajamos más juntos, era inevitable.
Ya no estaba en ninguna fotografía
ni seguías mis sugerencias de itinerario
desde hacía bastante.
Estaba cantado que no viajaríamos más juntos.

Querido te comprendo perfectamente;
era yo en primer lugar la que no comprendía
por qué viajabas conmigo.
El carácter putrefacto, expresión circunspecta,
mi voz autoritaria, los monólogos pedantes;
sin mencionar las piernas peludas, el cabello de vieja
y mi afición por el alcohol.

Estabas tan harto
que no podías esconder tu cara de fastidio al verme
aún ahí, cada mañana, sin irme aún.
Terca.

Creeme, yo también estaba cansada de mi obstinación en todo.

Por Dios, claro que no te haré una escena
ningún planteo, nunca más.
Qué ridícula he sido cuando te reclamaba más tiempo conmigo.
Ególatra vanidosa.

Vos querías aventura, un poco de riesgo, un poco de paz
un poco de improvisación.
Mi recetario solía tener bastante de todo eso
pero con el tiempo fui perdiéndole la mano
y me volví hacia lo picante, rutinario y categórico.

Sí, confieso que he mutado tantas veces.
Nunca temí al cambio, aunque mejor dicho
nunca me detuvo el temor ante nada.
Quizás sea un instinto autodestructor.
Quizás soy sencillamente una soberbia temeraria.

jueves, 28 de febrero de 2013

#28

todas las emociones en la mesada
tienen aroma a carne al horno, salsa bolognesa, pasta.



miércoles, 27 de febrero de 2013

martes, 26 de febrero de 2013

lunes, 25 de febrero de 2013

domingo, 24 de febrero de 2013

sábado, 23 de febrero de 2013

viernes, 22 de febrero de 2013

#22

El Genji Monogatari me hunde en el sillón del living-
afuera, el calor arrecia.

jueves, 21 de febrero de 2013

#21

revolea la varita mágica
mientras baila el hada turquesa
en la estación de Belgrano

miércoles, 20 de febrero de 2013

martes, 19 de febrero de 2013

#19

arde el sol en la ciudad-
coima en el bolsillo del uniforme azul-
embotellamiento.

domingo, 17 de febrero de 2013

sábado, 16 de febrero de 2013

#16

el joven toca el timbre y algo le dice
ella responde sólo con mejillas coloradas
la próxima parada desciende

viernes, 15 de febrero de 2013

jueves, 14 de febrero de 2013

#14

en el puerto se mecen los barcos
la lluvia vuelve al mar-
los pescadores alistan las redes

martes, 12 de febrero de 2013

#12

El Paraná acaricia las raíces de los sauces
en su avance imperturbable y marrón
pero yo soy las islas.

lunes, 11 de febrero de 2013

domingo, 10 de febrero de 2013

viernes, 8 de febrero de 2013

jueves, 7 de febrero de 2013

#7


Hora de la leche.
Ya no están los niños, pero
los oigo discutir frente a sus tazones de cereal.

miércoles, 6 de febrero de 2013

martes, 5 de febrero de 2013

lunes, 4 de febrero de 2013

#4

pan quemado, dulce de leche y pasta dental
las especias de la mañana en las yemas de mis dedos

domingo, 3 de febrero de 2013

#3

Queso.

guantes blancos, casaca,
pantalón azul con raya roja,
botas negras de caña alta-
queso granadero.

sábado, 2 de febrero de 2013

#2

Huevos.

huevos pasados por agua, en un pollito de cerámica
huevos rotos, hinchados, inflados
crecientemente reclamados y ausentes

viernes, 1 de febrero de 2013

#1

NaHAiWriMo y una consigna inviable.
Comida, pasta. Imposible.
Sólo la pasta del aire que hoy no hacía más que retorcerse lentamente sobre nosotros
como si fuéramos tenedores humanos, pinchudos y relucientes
ardientes, intocables, bajo el sol impiadoso.
Esa es la única pasta de hoy.

Pasta
tenedores imbesables
en el desierto de cemento.

martes, 13 de noviembre de 2012

Regresar

No importa de qué mejor lugar
pueda regresar-
la sutil e indescriptible mezcla de aromas
me hace sentir agradecida.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

la esencia de tu piel
eterna en los labios, en la nariz
es mi privilegio

martes, 30 de octubre de 2012

domingo, 23 de septiembre de 2012

Perfume

Llego a casa después de un año.
Mi hermana me espera,
perfume de asado en su cabello.

sábado, 25 de agosto de 2012

Cocai


Little fingered faltering hungarian dance
white moustache kiss, robust hug-
tea is served.

sábado, 18 de agosto de 2012

Cocai


Una danza húngara tembleque entre dedos pequeños
beso de bigote blanco, abrazo robusto-
la merienda está servida.

martes, 24 de julio de 2012

Clase de historia del arte fallida.


En nuestra visita al museo El Prado, nos detuvimos frente a El Jardín de las Delicias, el famoso tríptico de El Bosco. 

Los niños miraban las escenas en la tabla central con suspicacia. Es el mundo del pecado, todas las personas que no se comportan como es debido, les dije


Felipe me miró de reojo, quizás porque se sintió identificado. ¿Y las tablas de los costados?

Mi mente no adiestrada en cursos del arte buscaba respuestas. Intuyendo aunque dudando de la comprensión acertada del carácter moralista de la obra y aprovechando la ocasión para aleccionar a los niños sobre las consecuencias de sus actos, les dije que a la izquierda estaba el paraíso y a la derecha el infierno.
Ambos a la misma distancia de las personas en la tabla del medio, si estas se corrigen en su accionar, podrían acceder al paraíso. En caso contrario, irían al infierno.

Claro, dijo Malena y me miró asintiendo con la sonrisa triunfante de una niña con pocos castigos en su haber. Felipe miró un instante más la obra y al darse vuelta me dijo con rostro serio.

Sí, pero ¿viste que en el infierno está lleno de gente y en el paraíso hay sólo tres personas?

Malena le azotó una respuesta censuradora inmediatamente. Yo tuve que darles la espalda para que no me vean aguantarme la risa.

domingo, 22 de julio de 2012

beso tu piel flor de jabón
temblorosa
al motor de los ronquidos

miércoles, 4 de julio de 2012

La vergüenza de un país


Hoy mis efectos personales se reducen a una denuncia policial y unos billetes que me dio mi pareja. Ayer, vestida de harto uniforme de pantalón gris y pullover negro, era una trabajadora ordinaria que recién concluía su jornada laboral.

No lucía joya alguna, ni anillo, pulsera, aros, collar, absolutamente nada. No llevaba artículo de moda, cartera llamativa, todo lo contrario, llevaba cruzado el tradicional bolso promocional de lona azul de un congreso al que asistí el año pasado. En su interior, objetos invaluables para mí, irrepetibles, sencillamente únicos, tan poca cosa para cualquiera que no oso mencionarlos.

También llevaba el celular de la empresa y el mío, tickets de descuento de la tienda favorita de mi hija, fotos, tarjetas personales de gente a la que conocí en los últimos tiempos, además por supuesto de la billetera con documentación completa.

Cuando era chica nunca daba valor a los objetos materiales, hasta que aprendí que sí tienen un valor; el simbólico, porque todo objeto representa una realidad, un momento, una persona. algo.

Un niño por quien el estado paga a su madre una suma en concepto de asignación por hijo en concepto de absolutamente nada, con dinero tomado del fondo de jubilados me asaltó arma en mano. Me resistí, luego vi el arma, fin de la historia.

Todos me consuelan diciendo que no fue nada, que lo más importante es que estoy bien de salud. Es decir, que no me hirió, que no me mató.

Tengo que conformarme por no estar herida o muerta, pero no puedo, porque ese niño armado me arrebató de mi identidad literal y culturalmente, porque no puedo evitar sentir vergüenza por un país en llamas que sólo tiene una culpable.

Mi hermano y su familia viven en el exterior. Ellos extrañan, naturalmente, estar con su gente querida. Pero el precio es altísimo.

Los episodios de delincuencia se suceden a una velocidad abrumadora, se acercan a nuestras vidas, tanto que tarde o temprano nos ocurre a nosotros mismos, es una realidad inexorable que vivimos. 

Qué vergüenza ser argentino.

sábado, 14 de abril de 2012

El idilio

Mi vida es mi ombligo. Mi ombligo es mi vida, no hay nada más.

La gente habla, pero el eco de mis pensamientos, de las palabras en mi mente es más veloz, más poderoso y relevante.
La gente pasa, pero mi sombra me atrapa, me hechiza; es un juego fascinante. Tal como mis pasos en la acera, el ritmo de mis pies es magnífico, no se compara con mirar hacia el cielo.

Mi vida es sensacional. Cada día me descubro más y me asombro ante la maravilla de mis cualidades, reacciones, de mis pensamientos; todo es tan excitante. No encuentro par que logre deslumbrarme como lo hago yo.

Sí, mi vida es mi ombligo, pero es un ombligo espléndido. Es que causo sensación en los demás. Soy tan estupenda que no hay quien no se enamore de mí. Soy exactamente lo que yo esperaría de otro que sea.

Y ni hablar de mis logros, porque son la consecuencia obvia de mi impresionante desempeño en todo lo que emprendo, sumado a mi carisma, simpatía, chispa, encanto.

Es obvio que sucesos maravillosos ocurran en mi vida: yo merezco el éxito. Quien no lo logra, es porque no tiene como yo lo que se debe tener, porque no hace como yo lo que se debe hacer, porque no provoca como yo lo que es necesario provocar en los otros.

Los vulgares atribuyen el éxito ajeno a la suerte. No siento pena por ellos, porque cada uno cosecha lo que siembra.

En mi ombligo encontré un camino serpenteante hacia mi interior. Recorrerlo es el viaje más extraordinario que alguien puede emprender.

Me siento plena y radiante, la dicha es mía, porque vivo el romance más ardiente de mi vida.

lunes, 26 de marzo de 2012

La baldufa

Te gusta jugar con el trompo, eh? le dije a Aleix

¿Te refieres a la peonza? inquirió la madre

El niño tomó el juguete, y con mirada didáctica nos enseñó suavemente

Baldufa.

martes, 20 de marzo de 2012

Canción para Toto

Verás que un día te escribiré una canción
para vos también.
Saldrá de una taza mágica de té,
al beberlo nos volverá invisibles, qué bo.
Tu nombre será la clave,
ya verás qué linda suena.

lunes, 19 de marzo de 2012

el Carcarañá
serpentea la flor de nuestro abrazo
¿canjeaste el otoño por primavera? ¿o es al revés?

lunes, 12 de marzo de 2012

No hay silencio
ni de noche ni de día.
¿Cuándo se detendrán las cigarras?

domingo, 11 de marzo de 2012

sábado, 10 de marzo de 2012

Siesta en Zona Sur

zumbido de una moto
rugido lento, motores de aires acondicionados vetustos
Valeria Lynch a lo lejos

miércoles, 29 de febrero de 2012

#29

termina NaHaiWriMo
guardo los útiles nuevos en las mochilas
plancho los uniformes escolares

martes, 28 de febrero de 2012

lunes, 27 de febrero de 2012

domingo, 26 de febrero de 2012

#26

tras las persianas cerradas
aparece un dúo de zorzal y chicharra
al detenerse la cortadora de césped

sábado, 25 de febrero de 2012

viernes, 24 de febrero de 2012

jueves, 23 de febrero de 2012

miércoles, 22 de febrero de 2012

martes, 21 de febrero de 2012

lunes, 20 de febrero de 2012

#20

ella duerme sentada
al lado de la cama de hospital-
el suero gotea lentamente

domingo, 19 de febrero de 2012

#19

Veo el arroyo correr.
¿cómo no usar cicatrizante?
Es él o la eternidad.

(Tributo a Andrés Calamaro)

sábado, 18 de febrero de 2012

#18

entredormida recibo
el aire de la madrugada y el canto de un ave:
despertador.

jueves, 16 de febrero de 2012

miércoles, 15 de febrero de 2012

#15

solo en San Valentín
lame la cerradura de una caja de hierro
locamente enamorado

(Tributo a Oliverio Girondo)

martes, 14 de febrero de 2012

domingo, 12 de febrero de 2012

sábado, 11 de febrero de 2012

viernes, 10 de febrero de 2012

jueves, 9 de febrero de 2012

miércoles, 8 de febrero de 2012

lunes, 6 de febrero de 2012

domingo, 5 de febrero de 2012

sábado, 4 de febrero de 2012

viernes, 3 de febrero de 2012

jueves, 2 de febrero de 2012

miércoles, 1 de febrero de 2012

domingo, 29 de enero de 2012

Uruguay




País de eucalipto y mejillón
tierra de monte,
de verdeazul.

Tu aroma salado,
tu sol suicida,
tu sonido a canto de gaviotas
se asoman entre las pecas de mi piel.

Mis pies descalzos
tienen pegado el caminar lento
en la arena gruesa
en la arena fina
firme, blanda.

Mi boca tiene tu mar
a fuerza de revolcones bravos,
la mirada que guarda el infinito
de la arena que se pierde
y se confunde en la distancia
con la bruma.

Tengo una ballena y un camello
brincando en mi estómago,
un camino recto y serpenteante
por un campo de fardos
con perfume a zorrillo.

Me diste un poema en las hamacas
bajo los pinos con las cotorras
al canto de cigarra.

Me das un poema con cada solana de bienvenida
con cada aurora y crepúsculo de mar.

Tengo la ciudadanía poética
de una tierra adoptiva;
la llevo de equipaje donde voy
indetectable en las migraciones.

viernes, 13 de enero de 2012

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Procesión de Navidad

Irradia calor
Grandoli y Gutiérrez-
guachi torito
entre los petardos
y la cumbia de un auto.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Brindis

Suena el río
entre las maderas del
muelle viejo:
huyen los pájaros
hacia las copas llenas.

Baten las hojas-
brindis de río y brisa,
dorado y limón-
chimichurri estival
con sabor a Paraná.

Bate las hojas
el viento, lo aplauden
bienvenido.
Compiten los sonidos,
compiten los aromas.

Baten las hojas,
aplauso, saludo
o bienvenida.
Confunden nuestro beso
con el río.

Sobre nosotros
la sombra caranchea
nuestro abrazo
en el muelle nuevo
nuestro puente enredado.